Alemania

Oktoberfest 2018

“Vamos a Oktoberfest” dijo alguien la semana santa pasada en Levi (un centro de esquiar en Laponia). Algunos días después ya teníamos los vuelos y airbnb reservados. La expectativa: cerveza, cerveza y cerveza aunque a ninguna de nosotras le gusta mucho la cerveza. Por primera vez nuestros novios estaban mas emocionados por el viaje. Realidad: cerveza, un montón de gente, fiesta desde por la mañana hasta por la noche, ambiente de Baviera, salchichas y pretzel. Disfrutabamos dos tardes y un día entero en el festival y podemos decir que si, iros allí y experimentad la fiesta mas grande de vuestras vidas.

Oktoberfest es un festival de cerveza organizado cada año durante 2 semanas (septiembre-octubre) en Múnich, Alemania. Es una de las fiestas más grandes celebradas en el mundo y hay 6 millones de visitantes cada año. El primer Oktoberfest fue organizado en octubre de 1810 y fue la celebración de la boda del príncipe Ludwig de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia y Hildburghausen. Las celebraciones tardaban 5 días y con mucha comida, bebida y carreras de caballos. A la gente le gustó tanto la fiesta que decidieron organizarla otra vez en los años siguientes y este año fue celebrada la edición 185.

Fuimos a Oktoberfest con nuestros novios Adrián y Petri. Sanna y Adrián volaron desde España por la mañana y Jenna y Petri desde Finlandia más tarde el mismo día. Cuando reservábamos el viaje comparábamos diferentes opciones de alojamiento y los precios. Los hoteles eran muy caros e igualmente los apartamentos en el centro de Múnich. Por eso decidimos elegir un piso de Airbnb fuera de la ciudad en un pueblo que se llama Otterfing, por el que pagamos 580€ por 4 noches para 4 personas. Al final Otterfing fue una opción muy buena porque teníamos la conexión directa en tren a la estación central de Múnich y tardamos 40 minutos en llegar. Los trenes estaban operativos hasta la noche, por lo que no tuvimos ningún problema para llegar al apartamento por la noche (si alguien se quedaba despierto para avisar en la parada en la que teníamos que bajar).

En Oktoberfest es normal disfrazarse con los vestidos tradicionales de Baviera y claro nosotras también queríamos hacerlo. El vestido de las mujeres se llama dirndl y el de los hombres lederhosen. Los vestidos originales que se venden en Múnich son muy bonitos pero muy muy caros. Si no queréis gastar mucho dinero para disfrazaros os recomendamos que compréis el vestido antes en otro sitio. Ademas la gente personaliza sus vestidos con las galletas de jengibre que se ponen en su cuello y pinzas con sus nombres. Las galletas de jengibre hubieran sido buenos recuerdos para llevar a casa pero nos los comimos el domingo por la noche de camino al apartamento.

Oktoberfest está situado en Thereisienwiese al lado de la estación central de trenes. En el área hay 14 carpas enormes de cerveza y una de vino (¡claro que fuimos a tomar unos vinos!) y otros puestos mas pequeños. Todos las carpas son atracciones diferentes con orquesta y marcas de cerveza variadas. Además de beber cervezas puedes también disfrutar de la comida y la música típica. Fuera de las carpas puedes comprar algo de salchichas y cosas locales para merendar. Dentro de las carpas de cerveza la mayoría de las mesas son reservadas y por eso es super difícil encontrar un sitio para sentarse. Además en todos los puestos no se sirve cerveza a no ser que estés sentado. Las cervezas vienen en jarras de tamaño de un litro y valen 11.50€ cada uno. Los chicos estaban muy contentos con sus bebidas pero especialmente para Sanna fue muy duro. ¿Porque ir a un festival de cerveza si no te gusta cerveza? Intentamos mejorar la situación pasando vino en una botella de agua como contrabando a las carpas de cerveza. El sábado pudimos hacerlo pero el domingo nos pillaron haciéndolo. Es sorprendente que los puestos abran a las 10 de la mañana y se llenen enseguida pero están abiertos solo hasta medianoche. La entrada al festival y los puestos es gratis pero hay un área que se llama Oktoberfest traditional y la entrada cuesta 3€. En Oktoberfest hay también otras atracciones como la noria y el tiovivo.


Al final, Oktoberfest ha sido una buena experiencia y os lo recomendamos a todos los que estéis interesados. Por otro lado al ser un evento tan conocido hay muchos turistas pero también vimos muchos alemanes disfrutando, lo que hizo que nos metiéramos en el ambiente desde el primer momento. Si queréis una experiencia Oktoberfest mas auténtica y menos turística, podéis ir a alguna de las pequeñas ciudades que hay en la zona de Baviera. Creemos que los días que hemos pasado en Oktoberfest han sido suficientes desde el punto de vista de presupuesto y para nuestros hígados. Aunque había mucha gente y algunos habían bebido demasiado todo fue muy tranquilo. Encontramos gente de casi todas las partes del mundo, hablamos con ellos e hicimos nuevos amistades. ¡DANKE SCHÖN OKTOBERFEST 201 8!


Con mucho cariño, Sanna & Jenna

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